El encanto de la Mercería Nadal

mercería nadal www.santacatalinamallorca.com Santa Catalina Mallorca

¿Cuántos de vosotros habéis comprado algo en la tradicional Mercería Nadal del barrio?. Es un lugar con todo el sabor de lo auténtico y la tradición que pervive gracias a su nueva propietaria, Lietina Binimelis. El encanto de la Mercería Nadal es innegable y en este artículo del Diario de Mallorca comprenderéis por qué.

Lietina Binimelis ni es del barrio de Santa Catalina, ni es modista ni es una mujer de negocios. Le pudo el “encanto” de la mercería Nadal para ponerse al frente de ella al ver el letrero “cerrado”. La historia de este casi centenario local tiene continuidad. El fundador, aquel patrón de barco que abrió el negocio como promesa de dejar la mar, Miquelet Nadal abrió el local en 1924 en la calle Cerdá. Ahí sigue. Escasos cambios.

“La abrí el pasado mes de agosto casi tal como estaba; apenas he hecho reformas. Me gustaba tal como está“, señala esta mujer sin experiencia como empresaria pero llena de entusiasmo. “No sabía nada del mostrador. Mis abuelos tuvieron Artesanías Borneo en la calle Concepción, pero yo no he montado ningún negocio”, cuenta Lietina Binimelis.

Tiene, eso sí, habilidad en las manos. “Me gusta hacer labores para mí, no para otros. Mi trabajo, y ha sido el más satisfactorio, ha sido educar a mis hijos”, ratifica.

Ha contado con la mejor aliada, Catalina Nadal, la hija de aquel marino que dejó el mar para hacerse entre hilos. “Entre ella y los vecinos que se acercan y me cuentan, me han apoyado mucho. Están muy contentos de que la mercería Nadal siga abierta”, señala Binimelis. A menudo se acercan y se lo dicen a la nueva mercera.

Sabe que hay ojos detrás de ella y que todos aplauden el gesto de que alguien que no es del barrio haya querido apostar por una pequeña mercería que, sin embargo, es grande. “Me gustaría sacarle provecho al valor que ya tiene el local, y añadir algún detalle mío”, comenta. Aficionada a los baratillos, cuando ve algo que le gusta, lo adquiere y lo reforma. Entre los objetos que ahora han vuelto a la vida, una caja  de madera noble de la marca de hilos Güterman´s o los cajones de hilaturas de Fabra y Coats. Otro detalle comprado por Lietina Binimelis es el pie de madera para colocar los sombreros.

Ha abierto una ventana que estaba cegada y la ha convertido en un pequeño escaparate alargado. Es un filtro de luz que alcanza una mercería en la que aún se siguen hilvanando conversaciones. Aquellas tertulias de la trastienda que reunía a familiares y amigos del barrio siguen hoy. “Vienen de todas las edades, y también hombres porque muchos vienen buscando hilos, botones y pasamanería para trajes de espectáculos. También hay hombres que bordan“, asegura.

Entra una señora y pregunta a la dependienta Salomé Coello si tienen cinta de Escocia. Nadie, salvo la clienta, sabe qué es.

En el interior de la mercería no cabe un alfiler. Lietina Binimelis ha despejado los estantes pero hay mucho género de la anterior mercera como botonaduras de nácar de marcas francesas, hoy difíciles de encontrar en Palma. Existe un dicho que iba de boca en boca en la ciudad, “lo que no se encuentra en Can Miquelet no se encuentra en ningún lugar“; hoy no se puede ser tan categórico en la afirmación, aunque en Nadal el batiburillo parece un bazar.

Siguen en lo alto de los estantes los botones como ojos de las cajas de cartón, enrolladas las cintas, de terciopelo, seda, algodón, las agujas de tejer, de bordar. “No creo que por la crisis aumenten las personas que cosen, sí que se hacen más arreglos que antes pero sobre todo, creo que gusta mucho hacer manualidades”. Relaja.

(Fuente: Diario de Mallorca http://www.diariodemallorca.es/palma/2013/11/26/encanto-nadal/892624.html)

Blog Tiendas - Shops

Search

Your Comments

Eventos y Fiestas

Noticias de Restaurantes

Noticias Cafeterías y Bares

Noticias Tiendas y Servicios

A %d blogueros les gusta esto: